La Flor Bena (Beflernax Nucifera) Capitulo 2

Reporte 2 del caso Beflernax. Este documento servirá como transcripción escrita de los hechos que fueron registrados en vídeo, la fecha del 13 de noviembre a las 2:17 PM del mismo año en que se emite la declaración. 

Policía Del Rio: Se procede a tomar la declaración de Adrián Abel Caimanes en vídeo, quien tiene como documentación: PRV02132015, a la fecha de hoy tiene 25 años. ¿Podría por favor confirmar si esta información es correcta, señor Caimanes?

Adrián Caimanes: Si. Es correcta, a menos que haya otro Adrián Caimanes con el mismo numero de documento. [Risas]

Policía Del Rio: [Exhala] Ok, repetiré lo que le he dicho anteriormente cuando le hemos arrestado. Usted ha traspasado la cinta policial que fue puesta en la universidad Desanima. Eso es delito, el haber contaminado una escena del crimen puede darle cárcel por hasta por 24 meses, y luego lanzarse en medio de la cancha de fútbol a gritar como un desquiciado cuenta como traspaso de propiedad privada, tendría otros 16 meses.

Adrían Caimanes: ¿Tres años y cuatro meses? Hostia, he visto políticos hacer más guarradas y recibir menos tiempo de cárcel. ¿Acaso me habré vuelto el más buscado en toda la nación?

Policía Del Rio: Señor Caimanes, esto es serio, hay serias sospechas de que podría tratarse de bio-terrorismo. ¿Entiende lo serio del asunto?

Adrián Caimanes: [Se acomoda en la silla, y finge acomodarse una corbata] Si, entiendo, sé que esto es serio, pero no me amargo la vida. [Se levanta de la silla y le da un golpe a la mesa con las palmas] ¿POR QUÉ LA CURIOSIDAD MATA A LOS GATOS? [Se vuelve a sentar]

Policía Del Rio: Señor Adrián, manténgase sentado, y guarde la calma. No le de golpeas a la mesa, se lo pido amablemente, porque no queremos ponernos nerviosos. [Murmulla “Dios mio”, mientras se pone los dedos en los ojos] Bien, señor Caimanes. Por favor cuénteme de nuevo todo lo que pasó desde esta madrugada a las 4 AM.

Adrián Caimanes: Se ha corrido el rumor por las calles de que hubo un accidente químico en las instalaciones y por eso ha sido evacuado, yo me informo siempre viendo videos de... [Interrumpido por el policía]

Policía Del Rio: ¿Las noticias?

Adrián Caimanes: No, TikTok, Youtube, Instagram. Venga, las que no han sido controladas por el sistema represivo de los medios convencionales.

Policía Del Rio: Continúe, señor Caimanes, con la historia. ¿Por qué fue a la universidad a las 4 AM?

Adrián Caimanes: Escuché varias teorías de qué cosa pudo haber pasado. Porque era obvio...

Policía Del Rio: ¿Qué cosa era obvia?

Adrián Caimanes: Que estaban guardando un secreto los de la universidad. Quién  murió era el estudiante Nicolas, él estaba trabajando en un proyecto-tesis sobre fauna exótica y cómo los organismos se adaptan a condiciones extremas. Lo primero que me llegó a la cabeza fue, ha de ser algún animal salvaje que lo mató, quizás uno pequeñito porque si no, no habrían podido meterlo, y según los vídeos que vi, decían que su carne estaba despedazada, como si algo lo hubiese intentado tragar. Pero no, eso no podía ser real.

Policía Del Rio: Claro que no era real, no estamos hablando de cuentecitos de internet.

Adrián Caimanes: Estoy de acuerdo. Tenía que ser algo más, porque dicen que Nicolas llamó al 911 esa noche. Así que ahí empecé a atar cabos... [Baja la voz y se empieza a acercar al policía]

Policía Del Rio: [Se va acercando para escucharlo]

Adrián Caimanes: ¿DROGAS! [gritó]

Policía Del Rio: [Del susto se levanta de la silla. Aprieta el puño con rabia]

Adrián Caimanes: Llegué a la conclusión de que quizás todo era una fachada para venta de sustancias ilegales. Pero descarté esa posibilidad cuando vi en las noticias al día siguiente de que encontraron un simio en ese laboratorio. Aunque la universidad tiene muchos paquetes que entran y salen sin registrarse debidamente y fue lo que me hizo pensar que fue alguna droga que mató a Nicolas. Sin embargo, algo no cuadraba en ninguna historia: Déjeme le ilustro mi conclusión: Me imagino que está al tanto de los casos ilegales en los que se vio involucrada la universidad, por eso mismo puedo decir que haber metido un animal vivo del tamaño de ese simio era casi imposible sin llamar la atención... Cuando llegaron a la escena del crimen, se dice que el simio parecía drogado, se tambaleaba y no podía enfocar la mirada. ¿No será  eso muy extraño? Pensé yo. Así que decidí echarle más cabeza a la situación. Y ahí encontré el blog de Nicolas, me leí todos sus apuntes, incluso los que eran personales y sobre su meta como biólogo, curar la muerte como una enfermedad tratable. Y ahí todo hizo click. El simio estaba muerto, así lograron meterlo a la universidad sin que nadie se diese cuenta, quizás incluso hasta estaba picado en partes, y ese chico Nicolas intentó revivirlo con la droga pero el simio, que no entiende lo que Nicolas hizo por él, terminó matándolo... ¿Venga, a que os he impresionado? Yo quizás pude ser detective en otra vida.

Policía Del Rio: Aún no ha explicado que intentó hacer en las instalaciones, sigue vigente la posibilidad de que fuese terror bio-químico. ¿Acaso alguien le pagó para que entrara a buscar muestras de eso? ¿Los rusos, los alemanes...? Sea sincero, y quizás podré darle una mano.

Adrián Caimanes: ¿Tiene mascotas?

Policía Del Rio: Si, tengo. ¿Que tiene que ver?

Adrián Caimanes: ¿Usted ama a su mascota?

Policía Del Rio: Como cualquier persona.

Adrián Caimanes: Exacto, como cualquier persona. Y... ¿Que haría si se enferma? ¿Que haría si tiene hambre? ¿Que haría si..? ¿Se muere? Que tristeza tan profunda lo atrapa a uno cuando se muere una mascota. Menos mal que no le ha pasado nada a su mascota oficial Del Rio, menos mal. Pero quizás así tendría más empatía con la situación que le expongo. Que amó a su hermano de otra especie durante 25 años, y un día solo se fué. [Le caen lagrimas de los ojos. Se la limpia con las manos esposadas que hacen sonido de cadenas] Y POR ESO, SI FUESE PRESIDENTE HARIA QUE FUESE ILEGAL QUE SE COBRE EL TRATAMIENTO MEDICO DE MASCO... [Es interrumpido por el policía que lo agarra del hombro]

Policía Del Rio: [Lo hace sentar a la fuerza. Empieza a hablar en voz baja, casi inaudible] Escúchame bien Adrián. Nada de jue[incomprensible] No más chis[incomprensible]. Esta cámara está grabando todo lo que pasa, y si no quieres pudrirte el resto de tu vida en una cárcel, tienes que empezar a ser más hones[Inentendible por 10 segundos] ¿Me ha entendido señor Caimanes? [Le pone con el dedo índice en la cara en forma de amenaza]

Adrián Caimanes: ¿Y si en realidad soy un terrorista y vine a matarlos a todos? Uno nunca sabe señor Del Rio.

Policía Del Rio: Ok, saldré de esta habitación por una taza de café, le traeré un vaso de agua para que se calme, ya volveré y espero que me cuente todo sobre quién lo mandó a robar una muestra de la flor. [Se acerca a la cámara y la apaga a las 2:27 PM]

Policía Del Rio: [Prende la cámara a las 2:43 PM] Bien Adrián, espero que te guste tu agua. Veo que se resbaló mientras no estaba, lamento mucho eso.

Adrián Caimanes: Si, me resbalé y me caí y se me puso el ojo morado, con la misma hostia que me dí al caer al suelo. Todo un genio de las conclusiones señor Del Rio [Se ríe y escupe un coagulo de sangre al suelo]

Policía Del Rio: Continúe la historia señor Caimanes, sé que quiere salir pronto de esta habitación. Y yo también.

Adrián Caimanes: Intenté revivir a mi perro. Por eso fui al lugar de la universidad. Nosotros teníamos una taxidermia de mi perro Abel, y me lo llevé a escondidas, es un perro pequeño y lo guardé en [Interrumpido por el policía]

Policía Del Rio: ¿Un chihuahua?

Adrián Caimanes: [Se suena la nariz llena de sangre] Un cocker. Lo guardé en mi bolso. Y por eso entré en la madrugada, me metí por la ventana del laboratorio. Y ahí encontré... [Interrumpido por el policía]

Policía Del Rio: Que es inútil intentar revivir perros, me imagino.

Adrián Caimanes: Ojalá fuese eso. Pero no. Fue peor... Fue una escena de terror. Era peor que las descripciones que había dado la policía y la prensa. Porque el mismo cuerpo parecía haber explotado. No solo eran partes de Nicolas por todo el lugar, eran sus tendones, sus venas, sus retazos de su carne esparcida hasta por el techo. Me arrepentí cuando me llegó el olor del lugar, saqué la cabeza como pude por la ventana y empecé a vomitar. Y yo soy bueno aguantando las ganas de vomitar, una vez tuve que entrar a un baño público que quedaba cerca de un restaurante mexicano. Así que podrá imaginar lo horrible que olía. [Se intenta reír] Pero ya había llegado muy lejos. Así que empecé a buscar como loco por todo el lugar donde estaba la pócima, pero no encontré nada. Me rendí después de un rato. Ya me iba a salir de ese infierno maloliente, cuando me di cuenta que una de las venas se movió, busqué el punto principal de donde salían todas esas venas y raíces, y encontré una flor muy rara en la mesa.

Policía Del Rio: La flor Bena.

Adrián Caimanes: Empecé a tener esperanzas de que algo positivo iba a pasar. Y decidí sacar el cadáver de mi perro del bolso y ponerlo sobre la mesa junto a la flor. ¿Magia quizás? Pero pasó algo asqueroso después, la raíz se movió y empezó a crecer hacía adentro de mi perro. ¿Y a que no adivina que pasó después? Todo ese cúmulo de mierdas que estaba por todas partes que parecían venas y raíces mutaron frente a mis ojos, le estoy diciendo la verdad oficial Del Rio, aunque no me crea esto fue una pesadilla hecha realidad. [Abrió aún más los ojos y se le acercó al policía] A todas ellas les creció pelo de Abel, mi mascota, tan suavecito y maloliente como él siempre había sido. Ahí me di cuenta, Oficial Del Rio. Que ya me estaba enfrentando a algo fuera de lo común, jugué con cosas que ningún humano debió ver,  ya nada valía la pena [Mira asustado hacia el suelo]

Policía Del Rio: Señor Caimanes, espero que entienda que todo lo que está diciendo está siendo grabado y podría ser usado en su contra. ¿Está usted diciendo la verdad o es otro de sus chistecitos?

Adrián Caimanes: Acá el único chiste fue no haberme quitado la vida y arrancado los ojos cuando aún podía! [Grita una blasfemia]. Ya nada tiene sentido desde esta mañana, ¿Qué cosa fue la que presencié se pregunta? Le tengo una mejor pregunta ¿Si existe Dios por qué deja que eso se arrastre con sus hijos en la tierra? Después de presenciar “la cosa” quedé con la boca abierta y arrodillado, y... [Suelta un grito como si hubiese visto algo que le dio miedo en el suelo]... Empecé a sentir sudor por la espina dorsal y ese calor en la cara tan característico de cuando no sabes que hacer pero sabes que algo debes hacer, me desesperé por escapar. “Aquello” fue lo que me hizo salir corriendo del lugar, lo que me hizo lanzarme en medio del campo verde de la universidad gritando como un desquiciado, pidiendo ayuda, y quitándome la ropa. ¿Está seguro de que quiere escuchar lo que fue Oficial Del Rio? [Saca la lengua y se moja el labio inferior]

Policía Del Rio: Por favor, continúe [Toma un sorbo de café de su taza, mientras sigue anotando en su libro el reporte policial]

Adrián Caimanes: Lo más aterrador no fue ver como la raíz de la planta parecía fusionarse con mi Abel y mutando en algo que se parecía a su textura peluda. “Eso” que aún me tendrá llorando todas las noches mientras lo recuerde tan vívidamente como lo hará. [Hace un gesto de que está por vomitar y se pone la mano en la boca] Lo peor viene después señor Del Rio. [Se empieza a jalar el cabello de forma desesperada] Después de haberme arriesgado a que me arrestaran y a ese olor a putrefacto que se impregnaba en mi y que no podré quitar ni aunque me bañe un millón de veces, presencié con mis propios oídos un sonido, que al principio parecía un escape de aire como el de una llanta pinchada. Y cuando me acerqué más a mi Abel para escucharlo mejor, mientras aguantaba la respiración yo para no hacer ruido... [Hace una pausa dramática para acercase al policía] eran los ladridos de un cachorro, pero eso ya no era mi perro, pedía ayuda a gritos esa voz... Eran los chillidos de algo más. Me hizo correr y lanzarme al césped, me enloquecí, fue lo único que pensaba, una y otra y otra vez. Y lo peor es que aun sigo pensando y repitiendo en mi cabeza ese ladrido, tan desgarrador, tan agudo... Y uno solo puede asumir que fueron los ladridos de la perra de su madre. [Procede a reírse como desquiciado. Golpea la cabeza contra la mesa repetidamente mientras entran policías a tranquilizarlo].

Policía Del Rio: [Procede a levantarse y apagar la cámara, hora: 2:57 PM]

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